España defiende en el Consejo de la UE la puesta en marcha de la primera Estrategia Europea Antipobreza

El Embajador Adjunto en la Representación Permanente de España en la Unión Europea (REPER), Oriol Escalas, ha defendido hoy, en la reunión de esta institución celebrada en Luxemburgo, la puesta en marcha de la primera Estrategia Antipobreza de la Unión Europea, de la que nuestro país es uno de los principales impulsores.

Este conjunto de iniciativas, propuesto por la Comisión Europea el pasado mes de mayo, pretende reforzar la aplicación del Pilar Europeo de Derechos Sociales y contribuir a la erradicación de la pobreza en todos los Estados de la Unión de cara a 2050.

La estrategia adopta un enfoque integral, reconociendo que la pobreza es un fenómeno multidimensional vinculado no solo a los bajos ingresos y al empleo precario, sino también a las dificultades de inserción laboral y a las barreras de acceso a los servicios públicos esenciales.

El enfoque de España

Escalas ha señalado que este plan “es un instrumento clave para recuperar la idea fundacional de la Unión, la Europa de los ciudadanos”. En esa línea, ha destacado que “el desarrollo de las rentas mínimas y de los itinerarios de inclusión para quienes las perciben es de especial importancia”.

No obstante, ha subrayado que “el refuerzo de las políticas de inclusión laboral es una actuación eficaz para combatir la pobreza y la exclusión social, pero no puede ser la única”. Por ello, ha añadido que “debe tenerse siempre en cuenta la complejidad y la multidimensionalidad de las causas de la pobreza”, así como “garantizar el acceso a la educación, la sanidad, la vivienda, los bienes y servicios, la cultura y el ocio”.

También ha valorado la importancia del “impulso a la innovación social” y de “basar las políticas sociales en datos empíricos y en el análisis del retorno social y económico”.

Visión integral de lucha contra la pobreza

En su intervención inicial, la vicepresidenta y comisaria de Capacidades, Educación, Empleo de Calidad y Derechos Sociales, Roxana Mînzatu, ha señalado que “en nuestra guerra contra la pobreza tenemos razones de sobra para actuar” y ha afirmado que “se trata de defender nuestros valores y una vida digna, así como la democracia social, porque no podemos hablar de resiliencia si existen personas en situación de vulnerabilidad”.

Asimismo, ha indicado que “la mejor manera de acabar con la pobreza es el empleo de calidad”. En este sentido, ha recordado que su departamento va a lanzar una fase de consulta con los interlocutores sociales a nivel europeo para fomentar la inclusión de millones de personas que no tienen empleo ni lo buscan.

Un aspecto clave identificado es el problema del acceso a las ayudas disponibles, ya que entre el 20 % y el 50 % de las personas con derecho a prestaciones no las solicitan. Las causas incluyen la complejidad administrativa, la falta de información, las barreras digitales y el estigma social. Para mejorar la eficacia de las políticas sociales, la estrategia propone simplificar los procedimientos, reforzar los servicios de orientación y facilitar el ejercicio de los derechos.

Asimismo, Mînzatu ha explicado que otra de las medidas contempladas es la designación de un coordinador nacional contra la pobreza, preferiblemente en el ámbito del gabinete del primer ministro.

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